Hace un año, la vida de Sara Cavaller cambió por una cuestión médica. Un diagnóstico le advirtió de que no podría volver a usar sandalias. Lo que para muchos habría supuesto una resignación inmediata, para ella se convirtió en el punto de partida de algo nuevo.
Desde la habitación del hospital tomó una decisión: si no encontraba el calzado que necesitaba, lo diseñaría y lo fabricaría ella misma. Así nació Argos 1970, una marca de sandalias diseñada desde Mallorca y fabricada en Menorca, apostando por la producción local y el saber hacer artesanal de las islas Baleares.

Raíces artesanas desde 1970
La historia de Argos 1970 no surge de la nada. Sara viene de una familia artesana con décadas de trayectoria en Capdepera: Ca n’Argos, fundado en 1970 y especializado durante más de cinco décadas en la tradición artesanal de la llata mallorquina.
Recientemente, Ca n’Argos ha sido reconocido como comercio emblemático dentro del proyecto Emblematics Balears, una distinción que protege y pone en valor a los negocios históricos que forman parte del tejido económico y cultural de las islas. Un reconocimiento que llega en el momento en que la familia da un paso más hacia el futuro con una nueva marca.
Convertir un límite en impulso
Sara resume el origen de su proyecto con una idea clara: usar la rebeldía como impulso para transformar un límite en una oportunidad. Ante una situación complicada tuvo dos opciones: aceptar un diagnóstico en un papel o construir su propia solución. Eligió la segunda.
Para ella, emprender no significó esperar a que las condiciones fueran perfectas, sino intercambiar un «no se puede» por un proyecto que aportara valor real. Una actitud que, quien la conoce, reconoce también en todo lo que hace.